El Museo Picasso de Barcelona

El Museo Picasso, uno de los museos más importantes de Barcelona

¿Qué hacer un domingo de lluvia en Barcelona? Nada mejor que aprovechar el día para visitar alguno de los numerosos museos de la ciudad, de manera que me voy rumbo al Museo Picasso, la galería de arte más visitada de Barcelona.

Situado en el corazón del Born, el Museo Picasso ocupa cinco de los palacios de la calle Montcada, construidos sobre una estructura común alrededor de un patio central, provisto con una escalinata noble que permite el acceso a las plantas. Dichos palacios se consideran asimismo como una de las mejores representaciones de la arquitectura gótica civil catalana.

Cubismo y guerra, una exposición temporal

Antes de explorar las salas de la colección, empiezo mi visita por Cubismo y guerra, una exposición temporal que agrupa el trabajo de los artistas que, a pesar de vivir en tiempos de guerra, se negaron a utilizar este conflicto como parte de su obra. Este es el caso de Pablo Picasso, Juan Gris, Diego Rivera, Gino Severini, Jacques Lipchitz, Henri Laurens y Henri Matisse, que rechazaron la temática de la guerra en su arte, aunque otros artistas, como Fernand Léger y Georges Braque, que lucharon al frente­ y que, por lo tanto, mostraron unas respuestas artísticas algo diferentes ante este conflicto, se incluyen igualmente en la exposición.

En aquella época, mientras que la mayoría de los jóvenes franceses estaban movilizados, aquellos que ya eran demasiado mayores, los que no tenían suficientes capacidades para entrar en el ejército o los extranjeros se dedicaron a la pintura y a la escultura.

Una colección de más de 4.300 obras

A pesar de la gran cantidad de obras que están expuestas, las que tenía más ganas de ver eran las del período azul y el rosa, la época más brillante de Picasso; aunque visitar el Museo Picasso permite hacerse una idea más completa tanto de su evolución, como de sus lazos artísticos con la ciudad catalana. La mayor parte de las obras que están expuestas datan entre el 1890 y el 1917, siendo sus principales piezas La Ciencia y la Caridad (1897) y El Arlequín, pintado en 1917. Asimismo, es muy divertido intentar reconocer algunos lugares de la ciudad entre los primeros trabajos del pintor, como la playa de la Barceloneta, la torre de Colón, la calle de la Mercè, donde el artista residió, o la calle de la Riera, donde tuvo su estudio a principios del siglo XX.

Ya antes de visitar el museo tenía consideración por su gran talento, pero tras ver las obras elaboradas durante su juventud, con tan solo 14 años, he podido reafirmarlo. Dicho esto, a mi parecer, lo más interesante de la visita es el paralelismo entre Las Meninas de Velázquez y la serie de Las Meninas de Picasso.

Las paletas de colores que se utilizaron para estas obras son una buena manera de olvidar el mal tiempo de este domingo.

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