Aiguestortes

La Vall de Boí y el Parque Nacional de Aigüestortes

Estos días se anuncian altas temperaturas, así que… ¡para la montaña que nos vamos! Se avecina un fin de semana deportivo –con excursiones por el Parque Nacional de Aigüestortes–, a la vez que cultural con la visita a las iglesias románicas de la zona, pues me dirijo hacia los Pirineos catalanes para descubrir la Vall de Boí.

Día 1: Cavallers y la Ruta de la Marmota

Nada más llegar al hotel de Caldes de Boí, me pongo mi indumentaria de excursionista y me voy rumbo al embalse de Cavallers. Ya es un poquito tarde así que, para el día de hoy, me decanto por un recorrido algo menos largo: la Ruta de la Marmota, un itinerario que atraviesa una zona de alta montaña y tiene un paisaje rocoso y abrupto. En primer lugar, recorro un sendero que se traza a lo largo de las aguas de Cavallers y, una vez que he llegado al final del embalse, monto hasta subir al Planell de Riumalo. A continuación, la pendiente que asciende hasta las Llastres de la Morta se complica un poco más aunque, al final de esta subida, logro llegar finalmente al Estany Negre. La noche empieza a caer pasados apenas unos minutos. Tengo el tiempo justo para hacer una escapadita y despedirme del rebaño de vacas y, acto seguido, me dispongo a bajar, deslizándome entre las rocas de granito. En el fondo, ¡esta escalada ha sido un buen calentamiento para lo que me espera mañana!

Día 2: Del Planell d’Aigüestortes al mirador Sant Maurici

Hay muchísimas rutas de senderismo en el Parque Nacional de Aigüestortes, donde se puede apreciar la belleza de los paisajes, la flora y la fauna, así que hoy aprovecho el día entero para disfrutar de la excursión. Primero, cojo un taxi colectivo desde el pueblo de Boí, que me deja en el Planell d’Aigüestortes. Desde ahí, se abre un caminito por el que se puede pasear a lo largo de todo el río de Sant Nicolau, por el que ando unos 2.000m hasta llegar al estanque Llong. Más adelante hay una subida hasta el mirador que ofrece unas preciosas vistas del estanque Sant Maurici. Contentísima por haber logrado ver esta magnífica panorámica, no me queda más que bajar de nuevo, sosegada por la belleza que acabo de admirar.

Día 3: La Vall de Boí y las iglesias romanas

El último día del fin de semana no es tan ajetreado. Voy a visitar el patrimonio de la Vall de Boí, y es que cabe destacar que aquí se encuentra el conjunto de iglesias románicas más importante del mundo; de hecho, está inscrito en el Patrimonio Mundial de la UNESCO. El conjunto está compuesto por las iglesias de Sant Climent y Santa María de Taüll, Sant Joan de Boí, Santa Eulàlia d’Erill la Vall, Sant Feliu de Barruera, la Nativitat de Durro, Santa Maria de Cardet, l’Assumpció de Cóll y la ermita de Sant Quirc de Durro. Todos los pueblos tienen su propio encanto, pero me gustaría destacar el de Taüll, donde reina un ambiente cautivador gracias al majestuoso campanario de Sant Climent y la decoración del interior de la iglesia. Por último, de entre todo el conjunto de iglesias románicas, me dejo impresionar por el marco privilegiado en el que se encuentra la ermita de Sant Quirc de Durro.

Acabo este fin de semana en las aguas termales de Caldes de Boí, y es que no hay nada que siente mejor que un baño termal para emprender revitalizada el camino de vuelta a casa.

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