Tavascan y la comarca del Pallars

¿Por qué escoger Tavascan, si está a unas tres horas en coche de Barcelona, cuando hay estaciones de esquí más cercanas? ¡Simplemente para ir en busca de la nieve! Este año no va a ser fácil soplar las velas sobre una extensa alfombra blanca, pero aun así me voy decidida a la estación de Tavascan, situada al borde del Parque Natural del Alto Pirineo. Puedo afirmar que me han aconsejado muy bien y que la elección ha sido todo un éxito porque, a apenas unos kilómetros del hotel, ya empiezo a ver caer los primeros copos de nieve. No obstante, ya está anocheciendo y hace demasiado frío para hacer una visita nocturna por la zona. Habrá que esperar hasta mañana.

¡Vámonos! Me despierto debido a la luz natural que entra en la habitación y me abrigo bien para salir. Me esperan diez kilómetros de desniveles para llegar a las pistas, así que esta vez no puedo escaquearme de poner las cadenas. A ver, mirando bien las ilustraciones del manual de instrucciones no parece tan complicado… ¡Lástima que el kit no lleve también un par de guantes! No me encuentro con ningún otro coche antes de llegar a la estación de Tavascan – Pleta del Prat, así que puedo admirar el paisaje nevado que me rodea a lo largo de toda la sinuosa carretera.

Tavascan – Pleta del Prat dispone de unas pistas de esquí de gran calidad, que han estado trazadas recientemente y cuyo itinerario conduce hasta el Mirador del Corbiu, subiendo por la montaña. Este lugar está completamente alejado de las aglomeraciones y es magnífico estar en contacto con la naturaleza y descubrir los paisajes de montaña y de invierno. ¡Se respira un aire tan puro en el silencio de los bosques nevados!

Esta escapada es una buena ocasión para visitar un poco la comarca del Pallars, así que paso por algunos pequeños pueblos, tales como Lladorre, Boldís Subirà, Boldís Jussà, Lladrós, entre otros, todos ellos situados a una gran altitud. También hago una parada en otra estación de deportes de invierno que se encuentra cerca de Tavascan, pero que está más orientada hacia el esquí alpino; se trata de la estación de Port Ainé.

Los paisajes que van desfilando ante mis ojos en el camino de vuelta a Barcelona son preciosos, de manera que vale la pena hacer alguna que otra parada. Por ejemplo, justo antes de la boca de un túnel, se abre un camino antiguo que detrás esconde un pequeño tesoro: el Congost de Collegats. Dejaré que lo encontréis vosotros mismos, ¡pero os aseguro que no os decepcionará! El resto del itinerario lo encontraréis comentado a pie de foto.

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